Presentación
El curso que hemos diseñado en
nuestro taller tiene sus cimientos en varias ideas que consideramos muy
interesantes y que creemos, después de años de experiencia en el sector, que
pueden ser verdaderamente valiosas para nuestro alumnado.
-La primera idea que tenemos es
la adaptación a nuestro alumnado.
Esto es fundamental, pues es muy
importante adaptarnos a los conocimientos que nuestro alumnado atesora antes de
iniciar el curso, como pueden ser: conocimiento del instrumento, experiencia
trabajando con la madera o las manos, trabajos anteriores, e incluso personas
que ya conocen el oficio y desean ampliar los conocimientos que tienen para dar
un paso hacia adelante en su experiencia, o simplemente vivir la experiencia de
construir su propio instrumento. Para esto, tenemos un primer encuentro donde
hacemos programación de los contenidos y adaptamos el curso para que saquen el
mayor provecho y, por supuesto, sea una muy buena experiencia. Este sistema nos
obliga a no poder admitir más de dos alumnos/as por curso.
-La segunda idea es dar un
enfoque realista del oficio.
Esto implica enseñar a nuestro
alumnado a valerse por sí mismos y una vez finalice el curso, ser capaces de
comenzar a construir sus propias guitarras y continuar evolucionando. Para ello,
hemos adaptado los contenidos para dotarlos de los máximos recursos, desde dónde
adquirir las maderas de calidad, pasando por cómo montar su nuevo taller de prácticas,
hasta cómo enfocar la salida comercial de sus instrumentos.
-La tercera idea es dar un
verdadero enfoque artesanal.
Quizá sea una de las ideas más
importantes del curso, pues la base de nuestro aprendizaje se cimentará en usos
de construcción tradicionales y en saber manejar herramientas fundamentales en
la luthería, como: cepillos, formones y demás.
Esto significa que no es un curso
de “monte su guitarra en x tiempo” o utilizar elementos prefabricados, si no,
en aprender a defenderse con herramientas simples de antaño para construir una
guitarra desde cero, es decir, desde la materia prima. Esto es muy importante,
pues no mecanizamos ningún proceso que nuestro alumnado no pueda repetir en sus
talleres, salvo que inviertan en caras y numerosas herramientas y máquinas.
“Trabajar con las manos y los
sentidos para despertar nuevas habilidades”
-Cuarta idea: enseñar un método
accesible para todos.
Este concepto viene a paliar los
miedos y dudas sobre la dificultad de la construcción de una guitarra, y ¿cómo
lo haremos? Hemos diseñado un sistema donde para llegar a hacer cualquier
elemento que tenga dificultad, nos lo plantearemos subdividiéndolo en pequeños
trabajos que sean fáciles en su ejecución para que, poco a poco, nos haga
llegar a ese gran objetivo. Y, por supuesto, contando siempre con la ayuda y
supervisión del profesor,
-Quinta idea: no somos una academia
ni nos dedicamos a hacer cursos de manera exclusiva.
Vendrán a un taller de construcción
de guitarras donde nuestra primera actividad es la construcción de guitarras, pero,
cada cierto tiempo, programamos algunos cursos para transmitir nuestros
conocimientos e intentar que sea una experiencia inolvidable y cercana que te
impartiré yo personalmente.